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Archive for octubre 2010

Querida Valentina

Desde pequeno nadie me conoce por mi nombre. Soy un Caraqueno comun y corriente.   Me conformo con poco, pero soy exigente, y tu programa cumplia con todas mis expectativas. Es que desde pequeno, veia como tu arrancabas en una Jeepeta cuatro por cuatro y rodabas y rodabas y rodabas, por toda Venezuela, mostrando lo bonito de nuestro pais. Yo, como cualquier nino entre los cinco y los 10 anos (de los del 92 para abajo), amaba despertarme un domingo cualquiera, desayunar algo tipico de los domingos como unas arepitas con relleno especial (no de queso y ya; como serian en cualquier otro dia que no fuera Domingo; o sea, carnita mechada, cazon, pollito, caraoticas, etc, etc, etc). Para luego echarme en la cama y prender el tele y asi poder ver comiquitas. No recuerdo bien como se llamaba el segmento, algo asi como el Despertar Alegre de los Domingos. El punto es que era un bloque de 5 horas con las mejores comiquitas, e iban de menos a mas complejas: Los Rugrats, Castores Cascarrabias, CatDog, Ed, Edd & Eddy y terminaba con algo como Sabrina: La Bruja Adolescente. Era lo maximo! El tiempo corria rapidisimo. No habian responsabilidades, si a caso tareas, o algo sencillo; podias quedarte el dia entero viendo television.

Luego de quedar dormido unas dos veces, me despertaba y me daba cuenta que ya no habian comiquitas. Esta vez era una senora con un sombrero o pantalones cargo; pegando gritos, dandole las gracias a unos locales, o promocionando algun producto tipo: “Porque YO recorro toda Venezuela y con Telcel! Siempre tengo senal!”(Si, aun existia).

Una locura, pero como era la misma programacion de todos los domingos, ya estaba acostumbrado a ver, por lo menos, quince o veinte minutos del programa. Ya era costumbre, de verdad. De repente pensaba: “por que estoy viendo esta vaina?”, y entonces lo quitaba, y lo cambiaba por alguna comiquita gay de nickelodeon, algun deporte en vivo, un documental de animales en Discovery o El Noticiero; porque ya a esa hora no pasaban nada fino.

Perdon por desviarme un poco del proposito de esta carta, querida Valentina, pero es que para llegar a el, te tengo que explicar el origen de todo.

Como te iba diciendo: Me encantaba tu programa, lo veia frecuentemente, y recuerdo que, para cuando todavia no me salian pelos en las piernas, una de mis fantasias de pequeno era montarme en un cuatro por cuatro y rodar y rodar y rodar por todo el pais. Hacerme pana de todos los locales de todos los pequenos pueblillos de Venezuela. Para asi tener miles de historias para contar, asi como las debes tener tu. Mi 4×4, Valentina, iria cargado con los ultimos accesorios tecnologicos para cruzar el territorio nacional, un equipo de sonido con un Ipod que tenga un archivo inmenso de toda la musica del mundo, una cava inmensa con todo tipo de snacks y bebidas. Y por ultimo, que en cada pueblo pueda recoger a un trio de amigos distintos.

Honestamente, y sin pelos en la lengua; te puedo decir que te admiraba. Cuando me topaba con algun comercial protagonizado por ti, lo veia; cuando te invitaban a cualquier programa, le ponia atencion a lo que decias. Total, una persona con tu kilometraje si deberia tener razon sobre algunas cosas. O, por lo menos, deberia haber llevado el conazo parejo como para saber como no hacer las cosas.

Pero ya eso, como todo en la vida, llego a su fin. Fue hasta hace tres dias que sentia ese amor y esa admiracion por ti. Si me permites unos cinco minutos extra de tu tan “ocupado” tiempo, y sigues leyendo, sabras el porque.

Iba a 75 kilometros por hora, aproximadamente. Escuchando algo entre un reggae y Los Amigos Invisibles. Con tan solo una empanadita de cazon y un papelon con limon en el estomago. En la maleta unas cervezas, en el asiento de atras la narghile, en el de al lado a una canilla parlanchina, y, posados sobre mi nariz, los lentes de sol que me permitian ver bajo el incandescente sol naciente del litoral. Subidas por aqui, rios por alla. La vaina era un espectaculo. El Don por delante, el Cachorro en camino y otros mas que aun no habian despertado. En fin, de repente me quito los lentes y boom! Deja vu. Pense en voz alta “me siento como en Bitacora de Valentina Quintero”. Mi algarabia estaba a la espera de algun complice. Las cervezas no hablaban, la narghile estaba dormida y mi copilota dice: “Ah si que risa—Esa tipa es una embustera”.

Fue ahi, Valen, cuando todo comenzo a venirse abajo. Mi reaccion fue: “Como?? -pequena risa nerviosa- A que te refieres?”

Y fue ahi cuando comenzo la historia. Te digo que me sentia como el pana que le encanta una nina, pero que nunca le ha hablado, y la tiene asi en un altar, hasta que se entera que la muy inocente ha llevado mas huev* que un ponque chino. Exactamente. Resulta que, las profesiones de los padres de mi querida makina les obligaba a viajar constantemente por todo el pais. Y no solo a Valencia, o Maracaibo, sino a pueblitos de pueblitos donde no hay sino una calle con una licoreria, una plaza Bolivar y una capilla. Pero, que esta a quince minutos de San Juan de las Galdonas. Ese tipo de pueblitos. Y que sus rutas, eran semejantes a las tuyas, Valentina. Me dijo, que sus papas compraron tus guias de viajero. Esas guias gordas y gruesas que yo pensaba que estaban repletas de sitios asi alternativos a donde ir, de posadas donde tu pesacabas tu propia comida o algo asi super cool a donde solo Tu pudieras llegar, Valentina. Asi que te imaginaras lo duro que me pego que mi amiga me dijera que todo eso era falso. Que sus viejos llegaban a los sitios que tu tanto recomendabas y se encontraban con posadas super caras! Netamente comerciales! Sifrinas, pues. O mejor dicho: no dignas de un mochilero respetable.

Yo estaba devastado. Honestamente, fue una patada en el huecito de la canilla. De esas que te sacan el aire. Y nada mejoro. Porque no paraban de llegarme comentarios en tu contra. Negativos. “Farisea… Falsa… Esa tipa no sabe lo que hace”. Sin embargo, llego un momento en el que pense que, por lo menos, peor no se podia poner. Pero solo por decirlo, tuvo que pasar. “Un dia abri la guia de ella, y te lo juro… Te Lo JURO! Que lei esto textualmente: – Me quede por una noche en la posada Tal y cuando pase al bano me encontre una cucaracha del tamano de una arepa, busque el Baygon y la mate. Rocie un poco mas por si a caso. Al dia siguiente desperte y habia un mar de insectos en el piso. Es un asco, no la recomiendo. -”.  Cono, Valen!  Que pasa?! Donde quedo aquella mandamiento del Mochileo que dice: “No te quejaras”? Una cucaracha! Cuantas no haz matado tu en tu casa? Y te aseguro que mas de una vez has obviado el modernismo de un spray anti-insectos para aplicar el viejo truco de matarlas con el zapato. O no? Yo creia que tu eras diferente, Valentina. Te veia a ti como la guerrera de las guerreras. Ejemplo a seguir de todos los que conocen 49 estados de Los Estados Unidos, pero que aun no han ido a Ocumare del Tuy ni a Canaima.

Fue asi como perdi la admiracion que te tenia. Y, aunque increible, pasaste a ser, de una de mis heroinas favoritas, a esa exnovia que si la ves, pasas de largo, pero que aun no puedes olvidar.

Ahora, veo todos esos detalles que no veia cuando era pequeno. Ya no me dejo enganar por tus falsas expediciones a lo mas profundo de San Casimiro o al embalse de Camatagua. Ya se que todo es mentira. Y es que, por favor, quien se llega hasta la super lancha en una mega camioneta con asientos de terciopelo, aire acondicionado y un pantalla plana como ese pana?

 

«Dios os ha dado una cara y vosotros os hacéis otra.»                                                                                                                                                                                                                                                                                   William Shakespeare

R.

 

P.S:

Si, Valentina. Por mas que me duela despedirme de esos pantalones de colores electricos que siempre llevabas por encima de tu ombligo, de tus cortes de pelo tan sexy y de tus looks de modelo de cajas de tintes de pelo, lo tengo que hacer. Bitacora ya no existe para mi.

 

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